Santiago de Chile
J. B. – Santiago de Chile, 24 de junio de 2026
Hola a todos.
Me es muy agradable participar en este servicio de testimonios.
Quiero compartir mi gratitud por lo que la Ciencia Cristiana ha hecho en mi vida.
Cuando era una niña, alguien que era muy cercano a mí se suicidó. Siendo tan pequeña, no sabes cómo procesar este tipo de cosas; en ese momento de mi vida no tuve las herramientas para superar la tremenda tristeza que me invadía. Pasé mucho tiempo muy deprimida y a lo largo de los años la tristeza empezó a crecer como bola de nieve afectando otros aspectos de mi vida. La rabia y la frustración constantes afectaron las relaciones con mi familia, amigos y pareja, entre otras cosas.
Ahora, a más de 30 años de esta experiencia, por fin puedo decir que me siento bien de nuevo; he sanado. Dios me cobijó bajo Su ala protectora y como el Gran Maestro que es me está enseñando cómo usar esta experiencia para bendecir a los demás.
Las cosas horribles que nos suceden nos sirven como motivación para dejar toda la historia humana atrás y elegir ser parte del Reino de Dios. En lugar de ser una niña abrumada por la tristeza y la rabia puedo ser la hija del Rey.
Esto es lo que la Ciencia Cristiana ha hecho en mi vida.
Estoy muy agradecida con Cristo Jesús y por la manera como él dedicó su vida a enseñarnos quién es Dios.
Me siento muy agradecida con Mary Baker Eddy y por la forma en que ella nos ayuda a comprender la Biblia.
Mi profundo agradecimiento a esta iglesia de Plainfield y su dedicación para hacer accesible esta información al mundo entero.
Muchas gracias.