Punto de Vigilancia 34 |

Punto de Vigilancia 34

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Punto de Vigilancia -34 Guarda que seas coherente en el manejo del error, que no pases por alto un error en ti mismo o que reclames exención mientras continúas manteniéndolo como real en otro. En la crítica, es bueno recordar que aquel que critica no es más real ni más parte del hombre que lo que se critica.

Cuando alguien en una familia está enfermo, “siente mareos” en contraste con los demás, que “observan mareos”. Cuando el error te parece real a ti, aunque sea manifestado por otro, se convierte en tu problema, que es no ver y enpequeñecer cualquier error, cuando y donde se presente.

Un foco quemado en luces de árbol de Navidad conectadas, hará que se apaguen todas las luces. Como hijos de Dios, estamos unidos por lazos de amor. Ver a uno de los pequeños de Dios como un foco quemado, o como algo separado de Dios y, por lo tanto, bajo el control del error, apaga tu propia corriente y te roba luz espiritual. Esta actitud constituye negligencia de tu parte. No le ayuda a tu hermano y te perjudica a ti.

En Mateo 5:23 leemos: “Por lo tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti … primero reconcíliate con tu hermano, y luego ven y ofrece tu ofrenda”.

En una edición temprana de una publicación de la Ciencia Cristiana, llamada ‘Sentinel,’ hay un relato de un veterano de la Guerra Civil, que tenía una llaga como resultado de su experiencia en la guerra, que no cedió al tratamiento por parte de uno de los estudiantes de la Sra. Eddy. Una versión del incidente es que esta estudiante consultó a su Líder sobre su fracaso, y le dijo que le preguntara si odiaba a alguien. Él respondió que estaba agradecido de poder decir que no odiaba a nadie; que toda sensación de enemistad resultante de la guerra había sido curada en su pensamiento. La Sra. Eddy luego ordenó a su estudiante que le preguntara si alguien lo odiaba. Su respuesta fue que estaba triste por tener que informarle que todavía tenía enemigos que lo odiaban. Entonces la Sra. Eddy le envió un mensaje: “Dígale al hombre que todavía cree en el odio y que hubo una guerra”. Había quemado luces en su circuito. Recordó que su hermano había tenido que luchar contra él. Pero a través de la detección del error por parte de la Sra. Eddy, se corrigió y la llaga se curó.

Una vez apareció una grieta entre marido y mujer. Esta última era estudiante de la Ciencia Cristiana e hizo todo lo posible para ver a su esposo como hijo perfecto de Dios. La grieta se mantuvo a pesar de su buen trabajo. Un verso llegó a sus manos de un amigo escrito por el autor de estos puntos de vigilancia: Me veo como hijo de Dios, perfecto a Su vista. También veo a mi hermano, como un hijo de la luz perfecto. Luego, para completar mi oración, lo veo viéndome bien a mí … Lo veo viendo que lo veo perfecto a la vista del Amor.

A través de este versículo, sus ojos se abrieron al hecho de que ella estaba tratando de ver a su esposo como perfecto, mientras continuaba viéndolo verla a ella de una manera humanamente mortal. Ella estaba trayendo su regalo al altar, pensando que su pensamiento estaba justo ante Dios, mientras sostenía a su esposo como alguien que estaba en contra de ella. Entonces buscó verlo a él viéndola como perfecta y se restableció la armonía entre ellos.