Otros Caminos En Vez De La Guerra |

Otros Caminos En Vez De La Guerra

por


Haz clic aquí para escuchar el audio mientras lees:



En contestación a su pregunta: “Las diferencias… ¿deberían resolverse pacíficamente por medio de la habilidad de los estadistas y de la diplomacia, de una manera honorable y satisfactoria para ambas naciones?” Diré que no veo ninguna otra manera de solucionar las diferencias entre personas y naciones que no sea por medio de sus tribunales íntegros, sus leyes equitativas y sus tratados justos y debidamente cumplidos.

Una bala en el corazón de un hombre nunca resuelve el problema de su vida. El impulso mental continúa y exige que la respuesta a la sublime pregunta referente a la vida del hombre venga de Dios y que su ajuste esté de acuerdo con Sus leyes. El carácter y la vida de los hombres determinan la paz, la prosperidad y la vida de las naciones. Matar a los hombres no está en consonancia con la ley superior por la cual lo que está mal y la injusticia son corregidos y exterminados.

Todo lo que pese en la balanza eterna de la equidad y la misericordia la inclina hacia el lado correcto, donde solo las palabras y los hechos inmortales de los hombres pueden resolver todos los problemas amigable y satisfactoriamente. Pero si los derechos o el honor de nuestra nación fueran vulnerados, cada ciudadano sería un soldado y la mujer estaría armada de poder investido para la hora.

Coincidir con el gobierno de Dios es el incentivo adecuado para la acción de todas las naciones….

El gobierno del Amor divino es supremo. El Amor gobierna el universo y su edicto se ha publicado: “No tendrás dioses ajenos delante de mí” y “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Tengamos la molécula de fe que mueve montañas, una fe armada con el entendimiento del Amor, como en la Ciencia divina, donde reina el derecho.