El Poder del Perdon |

El Poder del Perdon

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Recientemente escuché un relato auténtico acerca de una mujer cristiana quien había sido diagnosticada con una enfermedad terminal. Los doctores la enviarion a casa desde el hospital, con el pronóstico de que le quedaba muy poco tiempo de vida. Esta mujer abrió su Biblia a San Marcos 11:24, 25. “Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá. Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.”

En oración profunda, ella pidió a Dios que le ayudara a perdonar a cualquiera que alguna vez le haya ofendido, y de subsanarla de todo resentimiento que pudiera morar en su corazón. Luego pidió a Dios que le perdonare si ella hubiera perjudicado a alguien. También escribió cartas a estas personas, diciéndolos que arrepentida que se sentía por haberles causado desdicha en sus vidas, y humildemente pidiéndoles perdón. Mientras ella hacía eso, sintió como una paz profunda venía sobre ella. Cada fibra de su ser se llenaba de gozo. En los días siguientes, se despertaba cada mañana dando gracias a Dios por Su bondad, alabándole por ser el Dador de la vida y de la sanidad y de todas las cosas buenas. Después de algún tiempo, ella fue curada por completo, lo que totalmente asombraba a su médico!

El perdón es una cualidad divina y conlleva enorme poder y fuerza. Si nos hemos empeñado en la oración por mucho tiempo, y con mucha dedicación, y la curación parece demorarse mucho, podríamos preguntarnos, ” Estoy albergando un espíritu implacable?” Jesús dice que para orar correctamente, debemos venir al Padre de rodillas y perdonar como Él nos perdonó.

Cuando nos parece muy difícil perdonar a alguien, debemos recordar que Dios se encarga de cualquier injusticia que puede haber ocurrido en nuestras vidas. La venganza nunca será aceptable. Nuestro deber es perdonar y confiar que nuestro Padre se encarga de lo demás.

Hemos aprendido una lección simple aqui, que es de “mantener su borrón y cuenta nueva.” Cada noche, antes de acostarse, revise su mente. Pregúntese si alguien le había perturbado o enojado durante el día, y a quien no había perdonado aún. Si es así, bórralo de su mente, no vale la pena porque conlleva mucha pena. Cuando mantenemos el pizarrón de nuestra mente limpio todos los días, el amor precioso de Dios puede alumbrar através de nosotros sin impedimiento – brillante, radiante y claro.

En Efesios 4:26 leemos, “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo.” Y en el versículo 32 dice, “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vostros en Cristo.”

Estas verdades sencillas de la Biblia nos mantienen libres y felices, y también sanos. ¿ Porqué? Porque somos obedientes a un Dios que nos ama y quien solamente desea el bien, para nosotros y para toda la humanidad!